Desde hace tiempo tenía ganas de hacer en pequeñas entradas mi humilde homenaje a la grandeza que encierra este género animado japonés que ya sabéis tanto me apasiona. No pretenderé convenceros esta vez, porque es imposible; sólo los que hemos vencido los prejuicios de ‘el animé es para niños’ sabemos las sorpresas que podemos llevarnos disfrutando de estas historias, lo que podemos llegar a emocionarnos con detalles tan sutiles como extraordinarios, las lágrimas que hemos derramado alguna vez ante un inesperado final.
Esta escena que mostraré a continuación es cruda, sangrienta, sádica pero única e irrepetible. Es animé en su más pura esencia… no es para niños, definitivamente. Más allá de eso me parece que ver animé puede ser una parte importante en su educación, porque de nada vale ver historias con finales siempre felices, cuando sabemos que la vida les deparará grandes decepciones, pérdidas y frustraciones.
Mi momento mítico de animé de hoy se llama: Freezer Vs. Krilin. ¿Has visto Bola de Dragón? Pues sabes a lo que me refiero… ¿No lo has visto? No venzas la curiosidad de ver este vídeo y atrévete a empezar. La escena contiene spoilers que pueden ser considerados demoledores. Advertidos quedáis.




