FRINGE (Temporadas 1º a 5º-estancada)
Fringe fue una de las grandes sorpresas del año y quizá la maratón más enérgica. Es una serie de personajes, más allá del trasfondo autoconclusivo-paranormal-psicológico que es indiscutible. Y para personajes, Walter Wishop. A la altura de los mejores, o al menos de mis favoritos. Walter es fundamental en Fringe: gracioso, carismático, con un corazón roto y una mente brillante. Walter está perdido, y Olivia lo rescata. Lo que pasa después trata más de la relación entre Walter y Peter, su hijo. Pero eso no es todo: universos paralelos, dilemas morales, espectáculos inesperados, héroes y heroínas. Un mundo al que salvar, pero ¿cuál?
“Me alegro de que escojas verme del modo en que lo haces. Me alegro mucho."
(Walter Bishop)
Tras cuatro temporadas y aún procesando los cambios introducidos en la actual (y de ahí mi estancamiento y pérdida de interés), tengo que decir que Fringe ocupa un lugar especial en mi corazón por sus historias, sus diálogos, sus silencios, por alguna que otra lágrima que me ha provocado.
Una pena que esté siendo transformada en la segunda Lost. Eso no me gusta, y nunca lo hará. Pero aún tengo fe en Fringe. A ver cómo acaba esto, porque la quinta, será la última temporada de la serie, la despedida.
