Si pensabais que titularía esta entrada con un
“Hamilton ha vuelto a ganar” es que os habéis equivocado de blog. Sí, ha ganado, mis felicitaciones a él y al equipo
McLaren por su merecido doblete y pasemos al meollo de la cuestión: una guerra se avecina… y esto es sólo el comienzo.
El pasado año tanto
Vettel como
Webber dieron que hablar por sus merecidas victorias en dicho campeonato.
Sebastian Vettel se convirtió demasiado pronto quizá en la nueva promesa alemana, o como suelen llamarle en
‘baby Schumi’.
Stop. Creo que a
Vettel aún le falta mucho recorrido para que sea comparado con
Michael Schumacher: un piloto que ha hecho historia gracias a sus 7 campeonatos, 91 victorias y 68 poles entre otras hazañas. Me gusta
Vettel, me parece un muy buen piloto, pero cuidado, que las promesas en la Fórmula 1 a veces se quedan tan sólo en eso...
Marc Webber siempre ha sido un piloto más discreto por decirlo de alguna manera, que ha sabido ganarse un lugar en este deporte con trabajo, pasión y perseverancia. Puede que parezca que estoy más a su favor, y es verdad, pero eso no me impide decir que ese “
juego” de ayer con su compañero de equipo fue de lo más bonito y apasionante de la carrera.
¿De quién fue la culpa? Yo creo que de ninguno de los dos. Recordemos el adelantamiento y choque de la discordia…