Probado está que por la noche, lo mejor es leer cosas bonitas, o que al menos... nos permitan eso... soñar.
Yo no estaba respetando la premisa: me había acostumbrado a estudiar aún por las noches (ese último repaso) o a leer el manga de Death Note. Y claro está, por un motivo o por otro, tenía pesadillas.
Pesadillas muy desagradables. Ojalá soñase al menos con dragones, pero no. Todo eran tragedias. Por eso estoy intentando leer cosas divertidas por la noche. Y alguna risita se me escapa, como con las primeras dos páginas de "¡Guardias! ¿Guardias?" de Terry Pratchett, el cuarto libro que leo de este autor.
Aquí os dejo la parte de las risas (y con un poco de suerte, lo leéis conmigo):








